Rompiéndome el alma por situaciones que yo misma elijo sentir.
1 de marzo de 2013
No hay dolor que duela más, que el dolor del alma. No se aleja así nomás... Cosas lo hacen aliviar, pero
no
lo calman. ¿A quién quiero engañar?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario