8 de enero de 2013

Keep calm and carry on.

Había echo un pacto conmigo misma, me dije "Buenas vibras de ahora en más" y lo rompí. Es el año 2013, lo empecé sin expectativas. Mala mía. Brindé y todo era felicidad. Después lloré, fue una mierda. Choque cabezas con mis amigas, las de siempre. Las que me bancan, a pesar de todo. Creo que fue el recuerdo más lindo de este año. Estoy teniendo unos días de mierda, unas noches de llanto y unas mañanas desoladas. Franco se fue a Mar del Tuyú. Todo tendría que ser como el año pasado, no?. Lo esperaba así, pero obviamente no lo es. Siento que cambió mucho, que ya no le importo tanto. Estoy las 24 hs del día haciendome películas, pensando con quién estará, dónde, si estará bien o mal. Mis noches se convirtieron en lo peor. Es el momento que no quiero que llegue nunca. Me siento tan sola. Gracias al cielo, están los topos y alguna de las chicas, que me aguantan los trapos, porque sino, estaría grave. Como que reacciono igual que una nena de 11 años. Una inmadura. Una pendeja. Estoy cansada de no ser yo. Quiero volver a ser la mina que se reía de todo, la que era positiva, la que todo le chupaba un huevo. Quiero volver a ser María del Pilar. Por favor. Lo necesito. Mis amigas y mi primo/cuñado me acaban de hacer la noche. Mi octava noche de soledad. Hacía mucho no me reía. Mucho de verdad. Hasta llegué a tentarme... Imaginensé. Ayer cumplió años mi querida Lulu, así que el viernes salimos a bailar. Le tengo muchas expectativas a la noche. Muchas, en serio. No pienso privarme de nada, pero tampoco serle infiel. Si en 11 meses no lo fuí, menos ahora (Cuando todo parece jodido es cuando más hay que poner). No voy a poner ninguna frase boluda para darme aliento a que tengo que ser feliz. Ya fué. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario