Hoy es uno de esos días en los
que no quiero aparecer, igual que ayer. Creo. Por Dios, qué martes tan pete que
pasé. Hay veces que no reacciono, osea, digo todo que sí para no generar
problemas pero muchas cosas me joden y no sé por qué motivo, no las digo... Si,
mansa boluda. Todavía no puedo entender como mi humor depende de una persona, y
si obvio. Es él. Hay cosas que no capto, deben ser características de una
personalidad que no estoy acostumbrada a sobrellevar. Intento, pero no puedo.
Siempre me replanteo lo que hago mal, pero creo que ayer él estuvo mal y no lo
reconoció... Yo supongo que tener una relación es también un poco de esto,
aprender del otro y aprender de uno mismo. Pero después de todo, intenté
aflojarlo un poco y saber porque esta tan sensible. Ahora lo entiendo. Lo que
genera en mi él, es algo inexplicable. Me hizo vivir cinco meses de enseñanzas,
felicidad, enojos, celos, lágrimas, reconciliaciones, peleas y replanteos. Aunque
muchas cosas fueron horribles, siempre fui feliz y eso es lo más importante.
Ayer también, ví a Eliana llorar. Si señores, alguien tuvo el tupé
de hacerla llorar. Fue un momento horrible, yo siento que si ella se cae, todo
se va a la mierda. No entiendo como él le pudo hacer eso, ¿¡Con qué necesidad!?
Como se nota que no la conoce. Ella en mi vida es indescriptible, es una de mis
piernas, una de mis orejas, uno de mis ojos. No podría estar feliz sin ella. No
puedo creer como cambió mi vida conocerla. Es un ejemplo de amiga y algo mucho
más importante, es un ejemplo de persona. Está demás aclarar, que daría todo
por ella, hasta lo que no tengo. ¿Saben por qué? Por qué sé que es una de las
pocas personas que lo haría por mí. La amo. Te amo hermana, hoy y siempre.
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